5 a 0. Contundente. El Barcelona le endosó al Real Madrid de Mourinho una goleada de escándalo este lunes en el Camp Nou. El estilo Barça sigue triunfando. Del otro lado parece que no aprenden: derbi tras derbi el Real Madrid pretende quitarle el trono de mejor equipo del mundo al Barcelona. Pero los dirigentes del Madrid todavía no se dieron cuenta de que detrás del 5 a 0, del 2 a 6, del triplete hay un proyecto. Un proyecto que nació hace aproximadamente 20 años con el Dream Team de Johan Cruyff. Pasó por Van Gaal, pasó por Rikjaard, culminó en Guardiola. El estilo Barça juega bien y gana. Años lleva el club blaugrana apostando por la misma idea. La Masía se ha convertido en la piedra angular del barcelonismo. Los chicos que juegan en las inferiores van pasando de categoría en categoría con el mismo estilo de juego. Todos ya sabemos la forma de jugar del equipo. El punto importante es la constancia que se ha tenido con esta filosofía dentro del club. La apuesta por ésta forma de jugar desde el equipo más pequeño hasta el equipo de élite. Todos juegan igual. En el mundo del fútbol, los proyectos, acompañados de una pizca bastante grande de paciencia fundamentales. Además del Barça, otro gran ejemplo de planificación y paciencia es el Villarreal.
El equipo ascendió a Primera División en 1998, y tras descender esa misma temporada, volvió a ascender al año siguiente para quedarse definitivamente en la Liga. En el verano del 2003, el club ganó la Copa Intertoto y accedió a la UEFA, donde cayó eliminado en semifinales por el Valencia, que terminó ganando la competición. La siguiente temporada (2004/2005) el club volvió a ganar la Copa Intertoto. En la UEFA quedó eliminado en cuartos de final. Sin embargo en la Liga finalizó en tercera posición, clasificándose para la Champions League por primera vez en su historia. El equipo logró llegar de la mano de Riquelme hasta las semifinales de la Copa de Europa. Todos recordamos su cara antes de lanzar el penal a Lehmann. Todos recordamos el final. El Barcelona se quedó con la Champions ese año. El submarino, de llegar a la final, hubiese tenido muchas posibilidades de ganar al Barça de Ronaldinho. Aún así, las semifinales fueron un éxito. El Villarreal había apostado por un entrenador de perfil bajo: Manuel Pellegrini, campeón en Argentina con San Lorenzo y River. El proyecto del club daba sus frutos. Pero siguió creciendo. En la temporada 2007/2008, el equipo consigue el subcampeonato liguero. En sólo diez años consiguió ascender, mantenerse, jugar la UEFA y alcanzar las semifinales, jugar la Champions y alcanzar las semifinales también y quedar segundo en la Liga de los todopoderosos Barça y Madrid.La temporada siguiente, el submarino logra unos cuartos de Champions y el quinto lugar en la Liga. Ya en la 2009/2010, Pellegrini se marcha al Madrid y el club contrata a Ernesto Valverde, finalista de UEFA con el Espanyol en 2007. El equipo comienza la Liga de forma espantosa, por lo que el técnico es cesado y se coloca en su lugar al entrenador del filial, Juan Carlos Garrido, quien deja al equipo séptimo a final de temporada. Hoy, el Villarreal es tercero en la Liga a cinco puntos del Real Madrid, segundo, y a siete del Barcelona, primer clasificado. En la Europa League acaba de conseguir su clasificación a la siguiente fase, por ahora el único equipo español.
En todos estos años, los ojeadores del club dedicaron su tiempo a ‘cazar’ futbolistas. Sus fronteras se expandieron hasta Sudamérica, donde ficharon a jugadadores como Gonzalo Rodríguez, Godín, Barbosa, Viera, Mati Fernández, Battaglia, Robert Flores, Eguren, Fabricio Fuentes, Escudero, Somoza, Marcos Rubén, Jefferson Montero, Nilmar, Mateo Musacchio. Algunos para jugar en Primera, otros para jugar en su filial, el Villarreal B, que hace dos temporadas ascendió a la Segunda División del fútbol español (de la mano de Juan Carlos Garrido). Casualmente, el Barcelona B ascendió esta temporada a Segunda División. Mientras algunos ojeadores estuvieron en Sudamérica, otros espiaron en la Liga Española: Cazorla, Borja Valero, Joseba Llorente, Cani, Diego López, Marcano, Capdevilla. El Villarreal eligió siempre jugadores del mismo perfil. Defensores aguerrido, como Marchena, Godín o Capdevilla. Mediocampista ofensivos de toque, como Borja Valero, Pires, Cazorla, Riquelme. Mediocampistas defensivos luchadores, como Somoza, Battaglia, Eguren, Mavuba. Y delanteros rápidos y con desmarque, como Nihat, Rossi, Nilmar, Forlán, Joseba Llorente. La mayoría de éstos fichajes le han salido bien. El único puesto donde flojearon los ojeadores fue en el pivote defensivo. Marcos Senna siempre estuvo ahí para agarrarse al puesto.
El Villarreal todavía no ha ganado ningun título. Pero lo que sí ha ganado es una categoría y una firmeza que pocos equipos han conseguido en los últimos años. El Villarreal se codea desde hace tiempo con equipos como el Sevilla, el Valencia o el Atlético Madrid y lucha por puesto europeos todas las temporadas. Dentro de la Liga, tras el Madrid y el Barça es un referencia futbolística. Su presidente, contratando a entrenadores como Pellegrini o Garrido, eligió parecerse al Barcelona. Juego de toque, combinación, posesión, precisión. Para ello, sus fichajes se van limando temporada tras temporada. A Borja Valero lo quiso el Barcelona. En Rossi se fija media Europa. Nilmar, el fichaje más caro de la historia del club, no para de meter goles. Capdevilla es titular en la España campeona del mundo. En las categorías inferiores, todos los equipos juegan igual. Se busca la misma filosofía. Quizás en Madrid deban hacer lo mismo. Pero mientras, hace ya un tiempo que el Villarreal eligió el estilo Barça.

el equipo del Checho Batista, y el nivel de los rivales. El primer partido fue un ajustado 2-1 contra los marfileños, que plantaron cara a la Selección, que no pudo desnivelar el partido hasta los últimos minutos de juego, con un gol de Lautaro Acosta tras un tiro libre sacado rápidamente por Leo Messi. Antes, el mismo Messi había puesto el 1-0 parcial al filo del descanso después de un magistral pase de Riquelme entre los defensores marfileños. El segundo compromiso, frente a Australia, se solventó con un gol de Lavezzi en la única jugada colectiva de Argentina entrada ya la segunda mitad. Aunque el equipo no convencía y no jugaba bien, se clasificaba primera de grupo. El tercer partido de la primera fase fue un trámite, donde el Checho Batista puso a la mayoría de suplentes: el resultado final fue 2-0 para la Selección con goles de Lavezzi y de Buonanotte, de tiro libre. En la segunda fase esperaba Holanda, un rival que forzó la prórroga tras el 1-1 en los noventa minutos reglamentarios. Messi había adelantado a la Argentina, pero el empate naranja no tardó en llegar. Para desiquilibrar el partido en favor argentino,ya en la prórroga, fue Leo Messi quien se sacó de la galera un pase exquisito entre líneas para que Di María definiese a placer ante la salida del arquero holandés. Tras el gol, Argentina no pasó apuro y se clasificó para semifinales, donde esperaba el Brasil de Ronaldinho y Diego, que había vencido a Camerún también en la prórroga. El clásico sudamericano se trasladaba a tierras chinas.
no había marcado en todo los Juegos. El 1-0 trajo tranquilidad a la Selección, y minutos más tarde, el Kun iba a empujar un centro de Garay para poner el 2-0. Aún así, Brasil reaccionó y pudo descontar con un tiro al palo de Sobis y con un tiro libre de Ronaldinho, que tambien pegó en la madera. Pero los brasileños empezaron a desquiciarse y empezó el baile argentino. Argentina tocaba y tocaba mediante Messi, Riquelme, Gago y compañia y los brasileños decidieron sentenciar el partido haciendose expulsar: primero fue Lucas Leiva y después fue Jo y mientras, caía el tercer gol argentino. Riquelme transformaba el penal cometido sobre el Kun y Argentina festejaba el pase a la final y la clara y satisfactoria goleada sobre el eterno rival. Brasil, se iba a consolar más tarde con el bronce, al ganarle a Bélgica la final por el tercer puesto. Argentina, en cambio, debía disputar la final contra los temibles nigerianos. Los fantasmas de Atlanta ’96 pasaron por todas nuestras cabezas…
retener la dorada y para confirmar, que las selecciones juveniles argentinas son, sin duda, las mejores del mundo. Una lástima, personalmente, me pareció el nivel de Riquelme en los partidos. Lento y cortandole el ritmo al equipo. Toda la velocidad de Leo Messi la mata Riquelme con su pausa. Messi y Mascherano fueron los pilares de esta Selección campeona en Pekín. El ex-River es pura garra, lucha, entrega y sacrificio. ¡Hasta jugó de central un partido! Buen torneo de Nicolás Pareja, reciente fichaje del Espanyol, que tomó el mando en una defensa un poco insegura, especialmente en sus laterales (Zabaleta y Monzón). En fin, que si la Selección sin jugar bien, ganó la medalla de oro, debería romperla si se ponen de verdad a jugar al fútbol como saben, y eso, aunque sean Sub-23, Sub-20, Sub 19, o la Mayor.
sciplinas olímpicas está, como no, el fútbol, tanto femenino como masculino, que ha empezado un par de días antes por cuestión de calendario. A continuación les mostramos los cuatro grupos integrados por las 16 selecciones que han conseguido la clasificación para participar en la categoría de fútbol masculino:
vi como motor, como ya es habitual, y ayudado por Iniesta y en esta ocasión, Cesc, empezó a tener la pelota, tocar, distribuir, en definitiva, a hacer correr a Alemania detrás del balón. Y en una de estas jugadas, llegó un cabezazo de Fernando Torres al palo, tras alzarse por encima de las torres alemanas. El primer gol no había llegado de milagro. Se salvaba Alemania, que empezaba a encontrarse incómoda en el campo. Unos minutos más tarde, Cesc mandaba un pase largo para ‘El Niño’, el cual, después de ganarle a Lahm, de pésima cobertura, en velocidad, picaba la pelota por encima de Lehmann y marcaba el primer, único y decisivo gol de la final. Alemania ya no se salvaba y España entera celebraba el gol de Torres. Todavía quedaba mucho tiempo de partido, muchas cosas podían pasar aún, pero España no se achicó y siguió jugando al fútbol como sabe jugar. Sacando otros diez minutos donde Alemania, con el caracterizador empuje teutón, se creció por necesidad ya que perdía la final, la iniciativa del encuentro en la segunda mitad la tuvo España y se vio reflejado, por ejemplo,en la excelente jugada del gran Marcos Senna que podía haber terminado en un golazo. Los tres delanteros que había puesto Low no eran suficientes para quebrar al equipo español, que estaba perfectamente colocada en el campo, mostrando una gran seguridad a la hora de parar el ataque germano. Salvo un t
iro de Ballack que rozó el palo, España no pasó apuros. El árbitro pitaba el final y se desataba la locura de los jugadores, del cuerpo técnico, de los aficionados españoles que asistían a la final y de España entera. Así, con toque y buen fútbol, España conseguía su segunda Eurocopa de la historia de forma más que merecida y desplegando un gran juego colectivo en todos los partidos que jugó en el torneo. Con una idea de clara de saber a qué jugar y como hacerlo, con años encima jugando de esta misma forma y con este mismo estilo tan caracterizador de la era Aragonés, con una excelente preparación física pre-europeo, y con unos jugadores de esta talla, que este verano llegaron a su madurez futbolística (ojo, que algunos aún pueden crecer más) España se consagró campeona de Europa siendo la mejor selección de todo la competición de forma muy justa y clara.
y españoles con un estilo de juego parecido, salieron a tocar y tocar. Pareció que Rusia salió mejor en los primeros minutos, y lo plasmó con la oportunidad más clara del primer tiempo, en un gran disparo con efecto de Pavlyuchenko que terminó desvíando Casillas. En cambio, España, a pesar de tener más la pelota que sus rivales, casi no lograron cuajar ocasiones claras, salvo una de Fernando Torres que Afinkeev rechazó con los pies. El equipo de Luis Aragonés no lograba encontrar los espacios a pesar de jugar bien, con un Sergio Ramos muy enchufado en ataque y soberbio y seguro atrás y con un Fernando Torres muy activo. Antes de que termine la primera parte, se lesionó el Pichichi de la Eurocopa, David Villa, que tuvo que ser reemplazado por Cesc Fabregas. El cambio de sistema le favoreció a España, que pasó de un 4-4-2 a un 4-5-1, con Torres solo en punta. En el segundo tiempo las cosas cambiaron muy rápidamente, ya que tras un centro-chut de Iniesta,
Xavi encontró al balón para mandarlo al fondo de las mallas y poner en ventaja a los ‘rojos’ aunque vestían de dorado. A partir de entonces, Rusia se volcó al ataque, aunque sin tener ocasiones claras, y Espáña empezó a jugar muy cómoda, tocando, y volviendo loco a Rusia. Pero el segundo gol no llegaba y los nervios aparecían, pero llegó el segundo gol, el de Güiza, que había entrado por un Torres cansado, que culminó una gran jugada de España. Con un pase exquisito, Cesc dejaba solo a Güiza, que no estaba en fuera de juego, para que este con un toque sutil sentenciase el partido y el pase a la final de la ‘Roja’. Con toque, con triangulaciones, con magia, España llegaba a un punto altísimo de fútbol, dele
itando a media Europa mediante sus ‘jugones’. España estaba al máximo de sus posibilidades, y ganaba, gustaba y … goleaba, sí, porque a poco del final, en otra gran jugada de fútbol xquisito, Iniesta habilitaba a Cesc, para que este otra vez sirviese el balón a Silva, que definía con gran clase. Con una gran defensa, con un Marcos Senna impresionante, omnipresente en todo el campo, con el mediocampo de cinco que le dió mayor frescura al toque, y con un Torres muy activo (y Güiza, después) España machacaba a la Rusia de Hiddink con un fútbol total, con el mejor fútbol de la Euro y se plantaba en una final despues de 24 años. ¡ Que viva el fútbol !
gal en cuartos y como es costumbre, accedían a la fase final del torneo. El encuentro empezó al contrario de los que todos esperaban, con una Turquía muy valiente que buscaba el gol y apretaba a los germanos, que se vieron sorprendidos por el juego turco y no sabían como salir de esa presión. Por lo cual, la primera gran ocasión del partido la tuvo Turquía en un potente disparo de Kazim Kazim que reventó el travesaño. Unos minutos más tarde, en un centro por la derecha, Semih Senturk remató al travesaño de un inseguro Lehmann y el rechace le quedo a Ugur, que terminó marcando, aunque el portero alemán quizá habría podido hacer algo más. Los turcos se ponían por delante sorprendiendo a todo el mundo y metian miedo en los cuerpos teutones, que reaccionaron pronto al marcar un gol a la contra llevada por Podolski, que centró desde la izquierda para que Schweinsteiger entrase como una bala y empatase el partido. Gol prácticamente calcado al primero que le habían hecho a los portugueses y Alemania, como acostumbra, empató el partido sin mérito alguno. Hasta el final de la primera parte, el partido siguió igual, con una Turquía que buscaba el gol a través de un Kazim Kazim, que volvía loco a Lahm, de Sabri y de Ugur y con Alemania de contra, aprovechando la subida de los laterales turcos. El partido no terminó
de romperse hasta que en un centro al área turca, Rüstü salió muy lejos a buscar el balón, y Klose cabeceó la pelota al fondo de la red. Alemania, sin merecerlo, se ponía en ventaja, y como en el otro partido de Turquía, por un error de su veterano portero. Sin embargo, los turcos, como en todo el torneo, fueron a buscar el empate, y lo consiguieros a través de Semih Senturk, que se le adelantó a un lento Lehmann tras una bonita jugada de Sabri. La fe turca volvía, y las esperanzas de pasar a la final aumentaban, los turcos deliraban con su equipo mientras que los alemanes no se lo creían y ya pensaban en la prórroga, pero a un minuto del final una combinación en el borde del área turca hizo que Lahm se plantara solo frente a Rüstü para batirlo por su primer palo. Lahm marcaba el gol decisivo, el del pase a la final para una pobre Alemania que ni por asomo mostró el fútbol que hizo frente a Portugal. Por otro lado, los turcos se iban del torneo con la cabeza muy alta, con un equipo llevado francamente de forma espectacular por Terim, que supo sacar partido a todos sus jugadores y explotarlos, a veces, hasta por encima de sus posibilidades. Gran torneo de Turquía que nos dejó goles, emociones hasta los minutos menos pensados, remontadas y una mentalidad de lucha, garra y fe. Aunque, Alemania batió a los turcos con su fórmula. Gol en el último minuto, donde ya no se puede hacer nada más, donde no hay capacidad de reacción. Alemania ganó a lo Turquía.
que está era la oportunidad para vengar el incidente de Luis Enrique en el Mundial ’94, mucho había calentado el partido Gattuso con declaraciones probablemente porque no podía jugar, en definitiva, mucho se había especulado antes del partido. Y en el partido, sólo hubo un equipo que especuló, y esa fue Italia, ya que el otro se ocupó de ir a ganar el partido de entrada, y esa fue España. Sin Pirlo y sin Gattuso, pero especialmente sin el primero, con un improvisado medio del campo con Ambrosini, De Rossi y Aquilani, y con un Perrota un poco más adelantado para frenar la salida del balón española con Xavi y llegar a posiciones de disparo en segunda línea, Italia cedió la iniciativa al rival y jugó a aguantar a España y ver si en alguna contra podía llegar a marcar. España desde el minuto cero fue hacia adelante a buscar el partido por medio de Silva, Villa y Torres con su habitual juego de toque, de circulación de balón. El primero en avisar fue Villa con un tiro libre que paró Buffon en su palo, minutos más tarde Silva avisó dos veces seguidas la portería rival con dos
tiros que se fueron pegaditos al palo. Mientras tanto, Italia buscaba con pelotazos largos a Luca Toni, que estaba muy solo arriba y era frenado muy bien por los centrales españoles, Marchena y Puyol. Sólo Cassano metía algo de miedo por la banda derecha de un Sergio Ramos un poco perdido que se fue acomodando con el pasar de los minutos. Así fue como llegó una media ocasión de Luca Toni de cabeza, como no, tras un centro de Cassano, que terminó pegando la bola en Marchena para evitar que el cabezazo llegase a portería. Más tarde, Iniesta por la banda izquierda hacía una pared con Villa y disparaba fuera. El primero tiempo se iba con un empate a cero inmerecido ya que España daba la impresión de estar mejor parada en el campo, de frenar a Italia en sus especie de contras, y de llegar a portería rival con algo de peligro a pesar de la presión italiana en el mediocampo. Poco premio para la ‘ Roja’.
oco y tuvo poco peligro. A partir de ahí, Senna empezó a tomar el mando del partido, y España con la entrada de Cazorla y de Cesc por un flojo Iniesta y por Xavi (¿Aragonés piensa que Xavi y Cesc no pueden jugar juntos? Hizo el idéntico cambio contra Suecia, ¿o era por no quitar a Senna que estaba haciendo un gran partido?) mejoró mucho, volviendo a tomar las riendas del partido con un motivado Torres que caía a banda para recibir. España apretaba a los italianos que sólo se defendían, controlaba el balón pero no lograba a tener chances claras. Casi al final de los noventa reglamentarios, Senna disparó de lejos y el tiro iba tan fuerte, que a Buffon se le escapó de las manos la pelota, que terminó pegando en el palo. Algunos ya estaba gritando el gol. El cero a cero permanecía y la prórroga se acercaba. Y la prórroga terminó llegando. Injusto el cero a cero definitivo en los noventa para España, que debió ganar, pero el buen plante italiano sobre el campo lo evitó.
Apenas empezó el tiempo extra, Silva pudo marcar con otro disparo lejano que se fue lamiendo le palo de Buffon. Otra vez, algunos ya estaban cantando el gol. El ingresado Di Natale tuvo una para Italia, pero su cabezazo lo tapó el gran Iker. El miedo a recibir un gol, a fallos innecesarios, a quedar eliminados, hizo que los dos equipos se relajaran un poco, aunque Cazorla en el último minuto pudo haber dado la victoria a los españoles. Penales. El premio de llegar a los penales era ya demasiado para un equipo italiano que nunca fue a ganar el partido. Los fantasmas de cuartos de final, la eliminación, la derrota inmerecida volvía a la cabeza de los españoles. Pero dos factores entraron en juego: la justicia e Iker Casillas. Villa y Grosso marcaban para sus selecciones en el primer lanzamiento. Cazorla, también. El factor Iker paró el penal a De Rossi para decantar la tanda. Senna y Camoranesi, con soberbios lanzamientos, ponían la serie 3-2. Güiza era el encargado de patear el cuarto penal y dejar la clasificación semisentenciada, pero lo tiró flojo y Buffon paró su penal. Sólo Iker podía salvar a España y poner de nuevo en ventaja a su selección. E Iker es un grande, y paró el penal a Di Nat
ale para que Cesc, en el dispario decisivo, diese finalmente la clasifiación a España. Y el otro factor, la justicia, entraba en el estadio de Ernst-Happel de Viena para recompensar al que siempre fue adelante y quiso ganar, al que no especuló, en definitva, al mejor del partido. Chau trauma de cuartos, chau Italia, campeona del mundo venida a menos, y chau maleficio de las tandas de penales. España clasificaba a semifinales con un sufrimiento excesivo ya que debió haberse llevado el partido en los noventa minutos, o en los ciento veinte minutos. Italia sólo se defendió y mandó balones largos a Toni para pescar alguna jugada y no estuvo a la altura de ser la vigente campeona del mundo. La ‘Roja’, con fútbol y toque, volverá a chocar con Rusia, pero esta vez, en semifinales. Y ojo, que estará Arshavin. El 4 a 1 de la primera fase ya es historia, éste será otro partido diferente. Ni de euforia ni de soberbia deben pecar los españoles. Sólo humildad e ir partido a partido, paso a paso.
menanzando la continuidad de Holanda en el torneo. ¿Quién apostaba por Rusia frente al juego mostrado por la seleccion naranja en el ‘grupo de la muerte’? Ni Donadoni, ni Domenech ni Piturca habían sabido frenar el aluvión ‘oranje’ y tuvo que llegar un holandés para frenar este aluvión de fútbol ofensivo. El hombre que se hacía cargo de su cuarta selección en diez años, el que siempre cosechó buenos resultados, especialmente con selecciones pequeñas, fue el único que supo parar a los de Van Basten. De inicio, Rusia, sin nada que perder, salió a ahogar al rival y no dejarlo jugar, con un planteo táctico perfectamente puesta en práctica por sus jugadores, por lo tanto, los holandeses no encontraban ni a S
neijder ni a Van der Vaart para crear su juego. El primero en amenazar la meta rival seriamente fue Pavlyuchenko con un cabezazo que se fue alto. Holanda replicó con un tiro libre de Van der Vaart que De Jong y Van Nistelrooy no llegaron por centímetros a disparar y entonces fue cuando empezó el recital de Arshavin. Tras una contra tipica de los ‘naranjas’, la figura rusa se internó en el área y disparó al palo más lejano, pero Van der Saar respondió mandando la pelota a córner. Después Kolodin, disparó en dos jugadas casi consecutivas dos trallazos desde larga distancia que hicieron la estirada de Van der Saar. El primer tiempo se estaba yendo y la sensación era que Rusia jugaba mejor, tenía las ocasiones, pero no lograba reflejarlo en el marcador mientras que Holanda decepcionaba mucho por el juego mostrado en la primera parte, teniendo en cuenta, claro, los grandes partidos que había jugado hasta la fecha en la Euro.
En la segunda parte, Van Basten metió a Van Persie por Kuyt, quien no estuvo muy acertado a la hora de atacar mientras que las internadas de Saenko, Zyryanov y Zhirkov se iban sucediendo una tras otras, como tambien a lo largo de toda la segunda parte y de la prórroga, hasta que después de que Van Basten cambiase a Bolauhrouz, lateral derecho, por Heitinga, Arshavin abrió a banda para que Semak tirase un centro a Pavlyuchenko, el cual remató abajo para batir a Van der Saar. Gol merecidisimo que ponía en evidencia el cambio de unos minutos antes. Por primera vez en esta Euro, Holanda se veía por debajo en el marcador y todo el mundo quería ver como reaccionaría el equipo naranja, pero la paciencia fue el valor que los hombres de Van Basten eligieron para revertir la situacion, ya que no fueron a buscar el partido, sino que empezaron a
tocar y a tocar sin llegar a ninguna parte hasta que su técnico cambió a Engelaar por Afellay para abrir el campo y entrar por las bandas jugando con sólo un mediocentro defensivo. Pero los jugadores holandeses no entendieron el cambio, ni el juego. Arshavin tuvo un libre directo escorado que mando cerca del palo de Van der Saar, que fue uno de los pocos holandeses que jugaron un buen partido, salvando a su equipo en más de una ocasión. Sin embargo, cuando todo parecía estar sentenciado, Sneijder mandó un centro al área y Van Nistelrooy, de palomita, remató a la red para vencer a Afinkeev y alargar la agonía ‘oranje’. Así, se llegaba a la prórroga.
grar el pase a semifinales. Solamente el madridista Sneijder se salvaba, lleno de ganas, tomando el mando y disparando a puerta cada vez que se encontraba en la frontal. En el otro bando, Arshavin y Pavlyuchenko seguían siendo un peligro constante para la defensa holandesa ya que a pesar del cansancio, creaban espacios y bajaban a recibir la pelota como en todo el partido, hasta que en una jugada Pavlyuchenko reventó el larguero avisando a Holanda, por enésima vez, quien era el amo y señor del partido y quien buscaba el triunfo. Pero fue el pequeño genio ruso, Arshavin, quien inventó una jugada donde centró al ingresado Torbinski que concretó en gol la prodigiosa acción de la figura del partido. Holanda, a partir de ese gol, murió. Dió al partido por terminado, ya que ninguno de sus jugadores supo como reaccionar al gol ruso. Aunque aún faltaba la guin
da. Arshavin recibió el balón dentro del área desde un saque de banda tras un despiste de la defensa holandesa, y tras un exquisito amague con el cuerpo, batió entre las piernas a Van der Saar para definir el partido, para demostrar a Europa que Rusia no es un equipo cualquiera y para que Arshavin se consolide como figura de la selección de Hiddink. Rusia echaba a Holanda de la Euro y lograba el pase a semifinales. Quizá Holanda pecó de confianza y pensó que, por nombre, ya tenía el pase asegurado, pero hay un holandés ‘errante’ que encontró el remedio al juego de los de Van Basten: triunfo merecidísimo para el futbol total ruso.
