La ‘Naranja Mecánica’ de Van Basten golea al campeón del mundo
Italia 0 – Holanda 3
Goles : Van Nistelrooy (26′), Sneijder (31′) y Gio Van Bronckhorst (79′)
Después del aburrido Francia-Rumanía que abría el ‘grupo de la muerte’, en el estadio de Berna, aficionados de ambos países llenaban el campo para ver el partido con más expectativas de la primera jornada de esta Euro. Y el partido no decepcionó.
Holanda empezó decidia a ir a buscar el primer gol mientras los italianos replicaban con tímidas contras hasta que en el minuto 25 luego de un córner, quedó un rechace para Van der Vaart qu
e pateó a portería y Van Nistelrooy (en fuera de juego claro, despues desmentido por la UEFA) desvió la trayectoria del balón y abrió el marcador a favor de los ‘orange’ a pesar de las protestas de los jugadores italianos. Pocos minutos después Italia sacaba un córner y Gio sacaba el balón de la línea quedándole el rebote a Van der Vaart, que aguantó la pelota y abrió a banda donde el mismo Gio salía escopetado para montar el contraataque y éste llegando casi al área italiana tiró un centro para Kuyt, que asistió a Sneijder para que definiese batiendo a Buffon. Golazo. Fútbol total. Contraataque perfecto y módelico de Holanda que aumentaba el marcador y sorprendía a Italia y a todo el mundo con el exquisito fútbol que estaba practicando. Los italianos no encontraban el rumbo ya que su hombre clave, Pirlo, era tapado constantemente por Van der Vaart y Sneijder, que además de hacer un gran partido ofensivo, trabajaron duro p
ara tapar la salida de balón de los italianos. Italia pudo descontar con una réplica dos minutos más tarde por parte de Di Natale, que enganchó una volea en el área que Van der Saar paró sin problemas y Holanda, antes de la finalización del primer tiempo pudo meter el tercero luego de un extraordinario pase de Van der Vaart a Van Nistelrooy que fue tapado por Buffón. En la segunda parte los italianos salieron a descontar rápidamente para así meterse en el partido pero apareció la figura de Van der Saar que evitó el primer gol de Italia en todo momento. Zambrotta tuvo un disparo luego de una jugada personal que se fue lamiendo el palo, dos suplente que habían entrado, Grosso y Del Piero, éste en dos ocasiones, pudieron descontar pero Van der Saar empezaba a dejar claro que no el día de los italianos, aniquilando sus opciones en el partido. Más tarde Toni falló un mano a mano con el portero tirando la pelota por encima del travesaño tras intentar la vaselina y a la jugada siguiente, Van der Saar atajó de forma espectacular un tiro libre de Pirlo que iba destino a gol. Finalmente, de contra, Holanda sentenció el partido con un gol del inspirado Gio despúes de otra asistencia de Kuyt.
La ‘Naranja Mécanica’ goleaba al campeón del mundo y se llevaba una importantísima victoria tras una mágnifica actuación de todos sus jugadores, en un despliegue físico y táctico considerable, y presenetaba sus credenciales al título mientras que Italia se llevaba un excesivo castigo, un resultado inmerecido que ponía en evidencia al campeón del mundo, y especialmente a su línea defensiva, que en ningún momento estuvo acertada a la hora de defender a Sneijder y compañia. Un partido malo lo puede tener cualquiera, comentaba Donadoni en conferencia de prensa, pero veremos si ese partido malo le cuesta la clasificación a los italianos que todavía dependen de sí mismo para pasar a segunda fase. Todo puede pasar aún.
Los goles de la demostración de fútbol de Holanda:
España

Campeona de Europa en 1964 cuando el torneo lo disputaban sólo cuatro equipos, España tiene como gran cuenta pendiente conseguir en los tiempos que corren algún título de renombre. Consiguió fácilmente la clasificación al terminar primera de grupo en su zona por delante de Suecia pero a pesar de esto, las críticas hacia su entrenador siguen día a día ya que el equipo no termina de convencer dentro del campo aún teniendo a jugadores de gran talla internacional.
Luis Aragonés, como jugador, vistió la camiseta rojiblanca del Atlético Madrid y como entrenador pasó por varios equipos españoles como el Betis, el Mallorca o el mismo Atleti. Seleccionador español desde 2004 tras la desastrosa actuación española en la Euro ’04 al mando de Iñaki Sáez, el Sabio de Hortaleza clasificó a España para el Mundial ’06 luego de jugar la repesca con Eslovaquia y cayó eliminada en octavos de final por una gran Francia. A pesar de su buena actuación en el partido inaugural, al ganar 4 a 0 a Ucrania dando una exhibición de fútbol, España pasó dificultades ante Túnez al que finalmente derrotó por 3 a 1 y venció a Arabia Saudí en un partido plagado de suplentes por 1 a 0. La clasificación a octavos no pudo encontrar peor rival y los españoles quedaron eliminados por la Francia de Zidane por 3 a 1 a pesar de empezar ganando con un penalti transformado por Villa. Aragonés fue renovado y sus relaciones con la prensa empezaron a terminar de romperse tras el fracaso mundial y la no inclusión de Raúl en los partidos de clasificación a la Eurocopa en la cual España empezó bastante mal, pero terminó por clasificarse con tranquilidad como primera de grupo.
Aragonés usa el típico sistema táctico: 4-4-2 neto, aunque a veces, pasa a un 4-1-4-1. Con una filosofía de juego bonito, de ‘jugones’, que requiere muchos movimiento en ataque, pases precisos, y juego con la pelota por el suelo, España todavía no ha encontrado el juego necesario para hacer un gran papel en un gran torneo. Con una alineación bastante clara, Casillas, el capitán, sin dudas defenderá la portería española y estará resguardado por una defensa de cuatro hombre compuesta por Sergio Ramos por la derecha, con gran proyección en ataque, por Capdevilla por la izquierda, y después de probar muchas parejas en el centro de la defensa, por Puyol y Marchena. De todas las líneas de España, ésta es la más floja. En el centro del campo el debate es si pueden jugar todos los llamados ‘jugones’, los ‘bajitos’ aunque parece que el sacrificado será Cesc Fábregas, pieza clave en el Arsenal de Wenger, que aún no ha podido adaptarse al juego de la selección. Entonces, en la media Xavi será el conductor del equipo, acompañado por Xabi Alonso o el brasileño nacionalizado español Marcos Senna. Por las bandas, jugarán Iniesta y Silva, dos futbolista jóvenes que realmente no terminan de encontrarse a gusto ahí, ya que naturalmente no es su posición y en sus clubes juegan más por el medio, aunque indudablemente su calidad y técnica es envidiable y su rendimiento no cambiará mucho con respecto a sus clubes. Como recambio tendrán a Santi Cazorla, de mágnifica temporada en el Villarreal y que con su velocidad y desbordes puede hacer mucho daño a las defensas rivales. Adelante no hay dudas, Torres será la referencia en ataque y Villa se posicionará como segundo delantero. El caso de Fernando Torres es parecido al de Cesc: los dos juegan otro tipo de juego al español ya que están acostumbrados a la Premier League, donde se juega un fútbol más directo, más físico y más veloz.
Dentro del grupo D, España tiene la obligación de pasar los cuartos de final en esta Euro y dejar atrás el ‘síndrome de cuartos’ aunque el cruce en cuartos sería con los clasificados del ‘grupo de la muerte’ y aunque en su grupo las cosas no serán fáciles. Grecia ya dio la sorpresa la Eurocopa pasada empatándole un partido que tenía ganado, y su condición de última campeona hace que los rivales le tengan un considerable respeto. Por otra lado, la Rusia de Hiddink puede sorprender a España con su juego veloz y eficaz, aunque la inexperiencia le puede pasar factura y Suecia tiene a Ibrahimovic como gran arma ofensiva, que siempre es un peligro. España va a Austria-Suiza a ganar la Eurocopa, pero creo que pasar de cuartos sería un buen resultado para España, ya que hay selecciones más experimentadas en este tipo de torneos. Igualmente, lo tendrá difícil y tendrá que ganarle a equipos que no tienen gran nombre, pero que pueden sorprender a esta España que aún no convence a sus aficionados y a la prensa.
Ortega y Buonanotte dan a River su 33º campeonato
Tiempos feos y la contratación de Simeone
Últimamente River venía cosechando temporadas desastrosas, quedando fuera de la Copa Libertadores antes de tiempo, haciendo torneo locales inundados de irregularidad, teniendo problemas internos tanto en el plantel, como en la directiva y por consecuencia, hasta en la tribuna, malas actuaciones dentro del campo, y todos los hinchas, tarde o temprano nos preguntamos: ¿dónde está River?¿qué pasó co
n River? Cuatro años sin ganar nada, ni siquiera un torneo local era preocupante. Pasó mucha gente por el club: jugadores, técnicos, hasta habían vuelto grandes glorias del club como Gallardo, el Matador Salas y Pasarella (de técnico, claro), pero River no encontraba el rumbo. Después dé probar y probar con técnicos que siempre tenían que ser del ámbito millonario, la comisión directiva, en una decisión acertada, que es mucho pedir para esta manga de mafiosos, se decidió por contratar al DT de moda del fútbol argentino. Diego Simeone. El ‘Cholo’ se retiró hace apenas dos años del fútbol, y después de un pequeño paso por Racing, dirigió a Estudiantes con el que consiguió el emocionante Torneo Apertura ‘06 ganándole a Boca una final para la historia, con remontada incluida. Así River contrataba a Simeone, buscando un técnico con mentalidad ganadora, con dedicación plena a su trabajo y con un espíritu de lucha y entrega, bien característico del Cholo jugador. Simenone se hacía cargo de un equipo necesitado para ganar algo, da igual que, algo, de un equipo con ansias, del club más grande de la Argentina que llevaba años tras años consiguiendo nada más que decepciones.
Buscando el equipo
El equipo empezó las primeras fechas obteniendo triunfos trabajados, pero al fin y al cabo triunfos, y empates de visitante, lo
que se conoce como la media inglesa y , River para salir campeón, tenía que ganar, acá, allá, y en todos lados. No jugaba bien, no deslumbraba por su fútbol, no bailaba a rivales, pero se notaba una actitud diferente adentro del campo, la lucha, la entrega, el dejarse la vida en cada pelota, en definitiva, los huevos. Tras dos empate seguidos, con Estudiantes y Racing, el equipo se puso las pilas en la fecha 7 y cosechó cuatro victoria consecutivas que lo ponían líder del campeonato. También, estas victoria fueron sufridas y justas, con el 1-0 y el 2-0 como resultados más conseguidos en la era Simeone. En la fecha 11, River perdió su primer partido en Rosario, contra Central y dos fechas después, perdía otra vez, en esta ocasión, una derrota más dolorosa: contra Boca en la Bombonera, jugando un partido pésimo para las dos partes donde el empate a cero hubiera hecho justicia en el marcador, sin embargo, en una jugada parada Boca se adelantó y River no supo empatar el partido. Además de este palo, llegó la dolorosísima eliminación de la Copa Libertadores en manos de San Lorenzo, tras remontar un 2 a 0 en contra en el Monumental con nueve hombres. Volvía el miedo al club. Parecía que River se caía, que no era capaz de aguantar la presión, que las dos derrotas iban a matar al equipo del Cholo y que iba a ser un año más en blanco en Nuñez, pero fue lo contrario. Simeone sacó fuerzas de donde no la hay y supo transmitir este sentimiento a sus jugadores, que no se dieron por vencidos y se decidieron a conseguir el ansiado Clausura, para callar bocas luego de su pobre actitud en los partidos más importantes de la temporada.
Cambio de rumbo
El Monumental recibía a River con maíz en el partido contra Gimnasia de La Plata, en alusión al apodo de ‘gallinas’ y su eliminación vergon
zosa en la Copa, y encima el partido se ponía en contra para River, que se fue al descanso 2-1 abajo. Los fantasmas seguían rondando por las tribunas riverplatenses, pero, en un cambio radical de actitud, River encontró a sus hombres del campeonato, el enano Buonanotte, Matías Abelairas y el gran ídolo del club, el Burrito Ortega. De la mano de estos hombres, y de su gran arquero, Carrizo, River dió vuelta el resultado y terminó ganando 4 a 2, con goles de los jugadores ya mencionados. Después de un tropiezo con Independiente, River volvía al Antonio Vespucio Liberti para jugar con Huracán, y el partido de complicó más de lo esperado, aunque por suerte, el Burrito Ortega se inspiró y tras una jugada individual, dejó solo a Buonanotte para que definiese cruzado. 1-0 y encima, Estudiantes, el otro líder del campeonato, empataba y River se quedaba solo en la punta, y el sueño, más cerca.
El partido del campeonato
River visitaba a Colón en el Cementerio de los Elefantes, que se jugaba la promoción, y el partido se presentaba difícil. Más difícil se pus
o cuando, a los 20 minutos del primer tiempo, Ponzio fue expulsado tras doble amarilla, y dejaba a su equipo con diez. River se acomodó y aguantó el primer tiempo, y en el segundo tiempo salió decidido a ganar el partido. Ortega se inventó un pase en profundidad de esos que sólo un jugador de su talla puede pensar, y sirvió el gol a Villagra, el luchador lateral izquierdo, que definió con una vaselina made in Ricardo Rojas. El 2-0 no tardó en llegar, obra de Alexis Sánchez, tras asistencia de Andrés Ríos y las cosas se calmaron en el Millo hasta que Colón descontó y generó un miedo conocido a los hinchas riverplatense. River sufrió de lo lindo, pero Colón, a pesar del empuje, no tuvo las armas suficientes para empatar el partido y River ganó uno de esos partidos que, por como se ganan, son más que tres puntos. Con el espíritu de campeón, con la garra de un equipo con hambre, con las ganas de un cuerpo técnico lleno de ganas de revancha y ganas de ganar, River conseguía prácticamente el campeonato.
La definición con Olimpo y el festejo
Llegaba el anteúltimo partido y el equipo del Cholo tenía que ganar y esperar que Estudiantes empatase o perdiese para ser campeón. Y las cosas en el primer tiempo siguieron este rumbo. River ganaba con un gol de Buonanotte (sí, otra vez el gran petiso de 19 años protagonista) en una jugada preparada en un tiro libre hasta
que en el minuto 15 de la segunda parte Olimpo empató el partido con gol de Lujambio. River tenía que ganar. Y cuando este equipo tiene que ganar, apareces los grandes, los pequeños grandes Ortega y Buonanotte se asociaron cerca del área de los de Bahía Blanca y Ortega asistió a Buonanotte para que definiese cruzada con la derecha y consiguiese el gol, que de momento, daba el campeonato a River. El partido terminó así y los jugadores festejaron el triunfo, pero para ganar el título, había que esperar que terminase el partido de Estudiantes con Colón. Los transmisores tomaban el protagonismo y los auriculares era lo único que se escuchaba en el Monumental, hasta Abreu se puso la radio para seguir el final en La Plata. Apenas terminó el partido, la gente estalló de alegría, y los hinchas cantaban el hermoso ‘Dale Campeón’ y otros hits populares de la hinchada riverplatense mientras los jugadores, que se habían metido en el vestuario, salían a festejar el 33º campeonato de River. Las frustraciones y las decepciones de años anteriores habían quedado atrás y todo River se desahogaba tras cuatro años de silencio. La fiesta comenzaba en el Monumental y se prolongaba hasta el Obelisco, que se llenó de hinchas millonarios con muchas ganas de festejar.
Conclusiones
No podemos decir que este River ganó ‘a lo River’. No fue para nada brillante en su juego, pero sí se caracterizó por ser efectivo. Basado en una gran preparación física, el equipo supo adaptarse a lo que pedía el entrenador quien cambiaba, partido tras partido, de estrategia. 4-4-2, 4-2-3-1, 3-4-3, 3-3-3-1 fueron las variantes de Simeone dibujó para parar al equipo dentro de la cancha, y éste, entiendo todas estas variantes producidas por circunstancias o por s
imples decisiones técnicas. Partiendo de un excelente arquero como es Carrizo, quien transmitía desde el fondo una gran seguridad, Ahumada tomó los hilos del centro del campo encontrando a base de entrega y jerarquía, el equilibrio que todo equipo necesita. El Pitu Abelairas fue el referente en el mediocampo, y a partir de él nacieron los ataques de River, la distribución de juego, varios goles importantes (como los dos a Gimnasia) y las descargas en Buonanotte y Ortega. ¡¡Y qué decir de ellos dos!! El primero se consagró en su segundo torneo en Primera y demostró todo lo que vale. Zurdo tirado a la derecha, el Enano fue de menos a más y terminó como el goleador del equipo, con nueve tantos, por delante de sus delanteros Falcao y Abreu. Destacados los goles contra Lanús, Huracán, Gimnasia y por supuesto, Olimpo, se asoció a la perfección con Ortega y tomó en muchos momentos, el mando futbolístico del equipo. Y tiene 18 años. ¡Qué futuro! Y por último, Ortega, el capitán que pasó por momentos bajos en la mitad del torneo por sus problemas con el alcohol, supo aguantar sus inicios de partidos en el banco, y de a poco a poco, a base de gambeta y asumiendo responsabilidades, volvió a llevar a River a la cima del torneo. Ortega es el símbolo de este River, Ortega es River y River es Ortega, son entre los dos, la suma perfecta de factores para la consecución de este título tan deseado.
RIVER CAMPEÓN
