Alemania gana con la medicina turca
Alemania 3 – Turquía 2
Goles: Ugur (22′), Schweinsteiger (27′), Klose (79′), Semih Senturk (85′) y Lahm (89′)
Tras llegar a la semifinal a base de fe y milagros con goles en los últimos minutos de partido, los turcos, diezmados por lesiones y sanciones, chocaban en Basilea con los siempre eficaces alemanes, que, a pesar de no hacer un buen fútbol en la primera ronda, habían ganado con un gran juego frente a Portu
gal en cuartos y como es costumbre, accedían a la fase final del torneo. El encuentro empezó al contrario de los que todos esperaban, con una Turquía muy valiente que buscaba el gol y apretaba a los germanos, que se vieron sorprendidos por el juego turco y no sabían como salir de esa presión. Por lo cual, la primera gran ocasión del partido la tuvo Turquía en un potente disparo de Kazim Kazim que reventó el travesaño. Unos minutos más tarde, en un centro por la derecha, Semih Senturk remató al travesaño de un inseguro Lehmann y el rechace le quedo a Ugur, que terminó marcando, aunque el portero alemán quizá habría podido hacer algo más. Los turcos se ponían por delante sorprendiendo a todo el mundo y metian miedo en los cuerpos teutones, que reaccionaron pronto al marcar un gol a la contra llevada por Podolski, que centró desde la izquierda para que Schweinsteiger entrase como una bala y empatase el partido. Gol prácticamente calcado al primero que le habían hecho a los portugueses y Alemania, como acostumbra, empató el partido sin mérito alguno. Hasta el final de la primera parte, el partido siguió igual, con una Turquía que buscaba el gol a través de un Kazim Kazim, que volvía loco a Lahm, de Sabri y de Ugur y con Alemania de contra, aprovechando la subida de los laterales turcos. El partido no terminó
de romperse hasta que en un centro al área turca, Rüstü salió muy lejos a buscar el balón, y Klose cabeceó la pelota al fondo de la red. Alemania, sin merecerlo, se ponía en ventaja, y como en el otro partido de Turquía, por un error de su veterano portero. Sin embargo, los turcos, como en todo el torneo, fueron a buscar el empate, y lo consiguieros a través de Semih Senturk, que se le adelantó a un lento Lehmann tras una bonita jugada de Sabri. La fe turca volvía, y las esperanzas de pasar a la final aumentaban, los turcos deliraban con su equipo mientras que los alemanes no se lo creían y ya pensaban en la prórroga, pero a un minuto del final una combinación en el borde del área turca hizo que Lahm se plantara solo frente a Rüstü para batirlo por su primer palo. Lahm marcaba el gol decisivo, el del pase a la final para una pobre Alemania que ni por asomo mostró el fútbol que hizo frente a Portugal. Por otro lado, los turcos se iban del torneo con la cabeza muy alta, con un equipo llevado francamente de forma espectacular por Terim, que supo sacar partido a todos sus jugadores y explotarlos, a veces, hasta por encima de sus posibilidades. Gran torneo de Turquía que nos dejó goles, emociones hasta los minutos menos pensados, remontadas y una mentalidad de lucha, garra y fe. Aunque, Alemania batió a los turcos con su fórmula. Gol en el último minuto, donde ya no se puede hacer nada más, donde no hay capacidad de reacción. Alemania ganó a lo Turquía.