Oro celeste y blanco

Septiembre 10, 2008 at 11:55 am (Juegos Olímpicos Beijing 2008, Selección Argentina) (, , , )

Tras quince días de competición, la máxima favorita al título, nuestra Selección, Argentina, logró revalidar el título de campeón olímpico colgandose jugadores y cuerpo técnico la ansiada medalla de oro. La primera fase fue tan tranquila como se esperaba, aunque el juego del equipo no fue el que a todos nos hubiese gustado a todos, y más teniendo en cuenta, la clase de jugadores con los que contaba el equipo del Checho Batista, y el nivel de los rivales. El primer partido fue un ajustado 2-1 contra los marfileños, que plantaron cara a la Selección, que no pudo desnivelar el partido hasta los últimos minutos de juego, con un gol de Lautaro Acosta tras un tiro libre sacado rápidamente por Leo Messi. Antes, el mismo Messi había puesto el 1-0 parcial al filo del descanso después de un magistral pase de Riquelme entre los defensores marfileños. El segundo compromiso, frente a Australia, se solventó con un gol de Lavezzi en la única jugada colectiva de Argentina entrada ya la segunda mitad. Aunque el equipo no convencía y no jugaba bien, se clasificaba primera de grupo. El tercer partido de la primera fase fue un trámite, donde el Checho Batista puso a la mayoría de suplentes: el resultado final fue 2-0 para la Selección con goles de Lavezzi y de Buonanotte, de tiro libre. En la segunda fase esperaba Holanda, un rival que forzó la prórroga tras el 1-1 en los noventa minutos reglamentarios. Messi había adelantado a la Argentina, pero el empate naranja no tardó en llegar. Para desiquilibrar el partido en favor argentino,ya en la prórroga, fue Leo Messi quien se sacó de la galera un pase exquisito entre líneas para que Di María definiese a placer ante la salida del arquero holandés. Tras el gol, Argentina no pasó apuro y se clasificó para semifinales, donde esperaba el Brasil de Ronaldinho y Diego, que había vencido a Camerún también en la prórroga. El clásico sudamericano se trasladaba a tierras chinas.

En el primer tiempo Argentina fue un poquito más, se la vió más activa y con las ideas más claras, pero no tuvo ocasiones claras como para desequilibrar el empate a cero. Recién en la segunda parte, Argentina se adelantó en el marcador tras un centro-chut de Di María, que terminó empujando el Kun Agüero, que todavía no había marcado en todo los Juegos. El 1-0 trajo tranquilidad a la Selección, y minutos más tarde, el Kun iba a empujar un centro de Garay para poner el 2-0. Aún así, Brasil reaccionó y pudo descontar con un tiro al palo de Sobis y con un tiro libre de Ronaldinho, que tambien pegó en la madera. Pero los brasileños empezaron a desquiciarse y empezó el baile argentino. Argentina tocaba y tocaba mediante Messi, Riquelme, Gago y compañia y los brasileños decidieron sentenciar el partido haciendose expulsar: primero fue Lucas Leiva y después fue Jo y mientras, caía el tercer gol argentino. Riquelme transformaba el penal cometido sobre el Kun y Argentina festejaba el pase a la final y la clara y satisfactoria goleada sobre el eterno rival. Brasil, se iba a consolar más tarde con el bronce, al ganarle a Bélgica la final por el tercer puesto. Argentina, en cambio, debía disputar la final contra los temibles nigerianos. Los fantasmas de Atlanta ‘96 pasaron por todas nuestras cabezas…

La Selección llegaba a la final del torneo con un nivel mediocre, con un juego lento sólo eclipsado por los destellos de Leo Messi. La final fue más de lo mismo. En un partido aburridisimo, entre sueños otra vez, vimos sólo un destello de Leo, que habilitó nuevamente a Di María, para que este definiese con una hermosa vacelina. Este gol bastó a Argentina para hacerse con la medalla de oro, para retener la dorada y para confirmar, que las selecciones juveniles argentinas son, sin duda, las mejores del mundo. Una lástima, personalmente, me pareció el nivel de Riquelme en los partidos. Lento y cortandole el ritmo al equipo. Toda la velocidad de Leo Messi la mata Riquelme con su pausa. Messi y Mascherano fueron los pilares de esta Selección campeona en Pekín. El ex-River es pura garra, lucha, entrega y sacrificio. ¡Hasta jugó de central un partido! Buen torneo de Nicolás Pareja, reciente fichaje del Espanyol, que tomó el mando en una defensa un poco insegura, especialmente en sus laterales (Zabaleta y Monzón). En fin, que si la Selección sin jugar bien, ganó la medalla de oro, debería romperla si se ponen de verdad a jugar al fútbol como saben, y eso, aunque sean Sub-23, Sub-20, Sub 19, o la Mayor.

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